Se trata de cuatro hombres que, con el rostro cubierto, también robaron con intimidación dinero en efectivo y la documentación personal de la víctima, a la que agredieron
EUROPA PRESS / 05·11·2015
El Juzgado de lo Penal número 4 de Almería ha condenado a cuatro hombres a dos años y tres meses de prisión a cada uno de ellos por un delito de robo con violencia con uso de instrumento peligroso después de que entraran en un cortijo de Huércal-Overa identificándose como agentes de la Guardia Civil y el rostro cubierto para hacerse con varias plantas de marihuana y 470 euros, así como la documentación personal de su víctima, a la que agredieron.
El fallo condena también a cada uno de los hombres —identificados como J.F.M.I., A.M.G., D.M.I. y D.M.M.M— al pago de dos meses de multa a razón de seis euros diarios por una falta de lesiones, así como al pago conjunto y solidario entre todos ellos de 1.149,18 euros por las lesiones, daños al patrimonio y objetos arrebatados a la víctima.
La sentencia, sobre la que cabe recurso de apelación, considera probado que durante la madrugada del pasado 17 de septiembre de 2012, los cuatro acusados acudieron en un vehículo a un cortijo ubicado en el paraje El Saltador de Huércal-Overa, al que accedieron tras «forzar» la valla metálica del mismo, así como la tela metálica de una de las ventanas del salón.
Así, mientras que una parte de ellos se quedó fuera del cortijo en labores de vigilancia, otros entraron en la estancia «cubriéndose el rostro con pasamontañas y portando chalecos reflectantes» con la inscripción 'Guardia Civil'.
De esta forma, los asaltantes se identificaron como agentes al tiempo que anunciaron a la víctima que iban a hacer un registro en busca de droga. Así, golpearon a la víctima «con un objeto metalizado, lo maniataron con unas esposas y le taparon la cara con una manta» para, posteriormente, golpearlo en distintas partes del cuerpo antes de salir con la mercancía y escapar en el coche con el resto de compañeros.
La magistrada Marta Inés Rodríguez señala las «contradicciones» en las que cayeron durante la vista los acusados, quienes además en su huida fueron identificados por la Guardia Civil, hallando en el coche todos los efectos sustraídos y empleados en el robo, entre otras cuestiones.
Asimismo, apunta el uso de un objeto contundente en la agresión, como fue el «objeto metálico» con el que la víctima fue golpeada, así como el agravante de uso de disfraz en la actuación. Por otro lado, acuerdan el sobreseimiento de la causa sobre un quinto acusado.
El fallo condena también a cada uno de los hombres —identificados como J.F.M.I., A.M.G., D.M.I. y D.M.M.M— al pago de dos meses de multa a razón de seis euros diarios por una falta de lesiones, así como al pago conjunto y solidario entre todos ellos de 1.149,18 euros por las lesiones, daños al patrimonio y objetos arrebatados a la víctima.
La sentencia, sobre la que cabe recurso de apelación, considera probado que durante la madrugada del pasado 17 de septiembre de 2012, los cuatro acusados acudieron en un vehículo a un cortijo ubicado en el paraje El Saltador de Huércal-Overa, al que accedieron tras «forzar» la valla metálica del mismo, así como la tela metálica de una de las ventanas del salón.
Así, mientras que una parte de ellos se quedó fuera del cortijo en labores de vigilancia, otros entraron en la estancia «cubriéndose el rostro con pasamontañas y portando chalecos reflectantes» con la inscripción 'Guardia Civil'.
De esta forma, los asaltantes se identificaron como agentes al tiempo que anunciaron a la víctima que iban a hacer un registro en busca de droga. Así, golpearon a la víctima «con un objeto metalizado, lo maniataron con unas esposas y le taparon la cara con una manta» para, posteriormente, golpearlo en distintas partes del cuerpo antes de salir con la mercancía y escapar en el coche con el resto de compañeros.
La magistrada Marta Inés Rodríguez señala las «contradicciones» en las que cayeron durante la vista los acusados, quienes además en su huida fueron identificados por la Guardia Civil, hallando en el coche todos los efectos sustraídos y empleados en el robo, entre otras cuestiones.
Asimismo, apunta el uso de un objeto contundente en la agresión, como fue el «objeto metálico» con el que la víctima fue golpeada, así como el agravante de uso de disfraz en la actuación. Por otro lado, acuerdan el sobreseimiento de la causa sobre un quinto acusado.